No cabe duda de que la sociedad empieza a enfrentarse al reto que supone la integración, o mejor dicho, la no exclusión de la persona con discapacidad. En unas ocasiones con fines políticos, en otras, humanitarios, pero en el fondo, constituye un deber que el colectivo humano tiene consigo mismo. No obstante, y por desgracia, el deporte segrega diferentes clases, ya que sólo se valora y se da importancia a unos pocos. Quizá sea por desconocimiento, el deporte para personas con discapacidad no está considerado como tal por algunos grupos de personas, cada vez más minoritarios, e incluso muchas personas que lo conocen lo consideran un “circo”, en el cual los discapacitados muestran sus habilidades, pero quedan en el aire el “espíritu” y el talante puramente deportivos que estas actividades poseen. El número de personas discapacitadas ha ido incrementando, y este aumento se debe al incremento de los accidentes, sobre todo, los de tráfico. Sin embargo, las deficiencias producidas por las enfermedades o por las malformaciones congénitas se han reducido notablemente.
Definir el Deporte Adaptado es una tarea difícil, debido a la poca documentación existente, pero se trata principalmente de una especialidad deportiva que utiliza medios diferentes a los habituales para poder ser practicada por deportistas discapacitados. El deporte adaptado es el que presenta algún tipo de modificación en sus reglas, en el terreno de juego, en el material…, con el objetivo de acondicionarlo a las necesidades especiales de los discapacitados que lo practiquen.
La actividad física, cualquiera que sea su modalidad, es actualmente la forma más popular de distracción. Debido en gran parte, a un mayor conocimiento del valor de la ejercitación tanto en el aspecto físico como psíquico, ya que proporciona al hombre satisfacción, sentimiento de libertad, olvido de problemas, liberación de tensiones... Existe un sector de la sociedad para el cual el deporte significa mucho más que una simple diversión, a este pertenecen los disminuidos físicos. Para ellos el deporte es indispensable a fin de lograr la readaptación física y psicológica, significa el triunfo sobre una discapacidad, y la reintegración social. Para el discapacitado el deporte se convierte en la fuerza motora que lo lleva a establecer el contacto social, con su práctica se siente reconocido como ciudadano y respetado en igualdad de oportunidades. El fin más noble del deporte para minusválidos es el de ayudarlo a restaurar la conexión con el mundo que lo rodea. Para el disminuido físico el deporte constituye la forma natural de realizar sus ejercicios de recuperación. De esta forma, su participación en juegos y deportes adaptados les da la oportunidad de ser físicamente aptos, tener pasatiempos, ser más activos, aprender actividades para el tiempo libre y realizar convivencias positivas; con ella, se abren paso para darle primacía al cuerpo, tener actividad pública, participar en competiciones reglamentadas; así van adquiriendo protagonismo social.
ANTECEDENTES HISTÓRICOS DEL DEPORTE ADAPTADO
IMPORTANCIA DE LOS JUEGOS PARALÍMPICOS
El deporte adaptado como tal fue practicado de una forma regulada y sistemática, por primera vez, por un grupo de alemanes mutilados en la primera guerra mundial (1918). Posteriormente y tras la fundación del Centro de Lesiones Medulares en Inglaterra se les reconoce a la actividad deportiva una gran importancia. En la Olimpiada de Roma (1906) se celebraron simultáneamente los Juegos Olímpicos y los Paralímpicos. Por otro lado, la Fundación ONCE ha fomentado el deporte para personas con discapacidad como plataforma de normalización social. Además de apoyar a las distintas Federaciones Españolas de Deportes de Discapacitados, también ha patrocinado la Liga Nacional de Baloncesto en silla de ruedas. Desde su creación, la Fundación ONCE ha apostado por el deporte de élite protagonizado por personas discapacitadas, cuyo máximo reto son los Juegos Paralímpicos. Son estos, sin duda, el mejor ejemplo de que prácticamente no hay límites para estas personas y está claro que es posible superar cualquier meta, cualquier ilusión, siempre y cuando se persiga con tenacidad y constancia, además del trabajo en equipo. La Fundación ONCE ha fomentado el deporte adaptado desde la perspectiva de cualquier tipo de deporte i de cualquier tipo de discapacidad. Deportes como el atletismo, el baloncesto, el ciclismo, la natación, el judo, la vela, el voleibol, la hípica, el esquí etc, no han sido ningún obstáculo para las personas con discapacidad, ya que han sido adaptados a las necesidades de cada deportista. ad. Deportes como.idad
Por primera vez, el Comité Organizador de los Juegos Olímpicos fue el mismo que organizó los Juegos Paralímpicos. Los deportistas olímpicos y paralímpicos compartieron una misma sede y unas mismas instalaciones. El equipo español, que tiene la Fundación ONCE como uno de sus principales patrocinadores, cosechó un brillante éxito que ha perdurado en posteriores ediciones de Juegos Paralímpicos.
* Barcelona 92: España logra 107 medallas y es quinta en el medallero * Atlanta 96: España obtiene 106 medallas y vuelve a ser quinta en el medallero. * Sydney 00: España consigue 102 medallas y alcanza el cuarto puesto en el medallero. * Atenas 04: España logra esta vez 71 medallas y se consolida como potencia mundial del deporte paralímpico.
DEPORTISTAS PARALÍMPICOS EN CENTROS DE ALTO
RENDIMIENTO
El primer Plan ADO Paralímpico, con una partida de 330.000 euros, ha hecho posible la integración de 16 deportistas de élite con discapacidad en distintos centros de alto rendimiento. Se trata de centros donde los deportistas pueden mejorar sus cualidades físicas para lograr mejores resultados internacionales. Después de la aprobación del primer Plan ADO Paralímpico, que entró en vigor el pasado mes de septiembre, se ha facilitado la entrada de varios deportistas paralímpicos españoles en este tipo de centros. Concretamente, el Centro de Alto Rendimiento de Sant Cugat del Vallès (CAR) ha sido uno de los centros que ha apostado para promocionar el deporte paralímpico y formar deportistas con algún tipo de discapacidad. En él residen internos el nadador parapléjico Miguel Luque y cinco altletas: los discapacitados físicos José Antonio Castilla y Abderraman Ait, además de los que van en silla de ruedas Rafael Botello, de Manlleu y Jordi Madera y, finalmente Iván Hompanera, que sufre parálisis cerebral. El Centro de Alto Rendimiento de Sant Cugat ha dado la oportunidad a estos deportistas de potenciar sus cualidades deportivas en cualquier tipo de deporte. Es la primera vez que un grupo numeroso de discapacitados entra en este tipo de centros. El primer paralímpico en lograrlo fue el atleta con discapacidad física Rubén Álvarez, que estuvo en el CAR de Sant Cugat entre 1992 y 1996. TIPOS DE DISCAPACIDADES EN EL ÁMBITO DEPORTIVO
* Físicas: amputaciones y lesiones medulares .Cuando una persona tiene una lesión en su médula se produce una interrupción de las vías nerviosas que conectan el cerebro con el resto de su cuerpo. Dependiendo de la zona donde se produzca la lesión, tiene unos determinados efectos que conllevan la pérdida de funciones motoras, sensitivas y vegetativas, generalmente por debajo del nivel de la lesión
* Intelectuales: La discapacidad intelectual es una discapacidad caracterizada por limitaciones significativas tanto en el funcionamiento intelectual como en la conducta adaptativa, expresada en habilidades adaptativas conceptuales, sociales y prácticas
* Visuales: ceguera total o parcial. Discapacidad que afecta a más de 250.000 personas entre 6 y 64 años y a más de medio millón de personas mayores de 64 años.
* Paralíticos Cerebrales La parálisis cerebral es un trastorno no progresivo de las funciones motoras debido a una lesión cerebral permanente antes, durante o después de nacer. Esto resulta importante ya que los primeros años de vida son elementales para el desarrollo del sistema neurológico del niño.
LA VIDA CAMBIA SU RUMBO:
ESPÍRITU DE SUPERACIÓN
Existen muchos tipos de discapacidad en el ámbito deportivo y cada deporte se ha visto obligado a adaptar sus condiciones y sus reglas para poder dar una oportunidad a las personas discapacitadas. Millones de personas en el mundo han visto como su vida cambiaba de rumbo después de sufrir un accidente i quedar totalmente discapacitados, pero la vida continúa y se debe encontrar el modo de superar el problema.
El deporte implica un espíritu de superación y de competitividad, hecho que ayuda mucho a una persona discapacitada, ya que esto supone implicación, fuerza y una enorme capacidad de valorarse a uno mismo. Afrontar el día a día en una silla de ruedas, por ejemplo, es un gran handicap, pero las ganas de vivir y la actividad física y mental que supone el deporte devuelven la ilusión a una persona con discapacidad. Este es el caso de tres deportistas que, después de sufrir un accidente de tráfico y quedar totalmente indispuestos, han plantado cara a la vida y gracias al deporte, concretamente el deporte de elite, han aprendido a perder el miedo a la vida y a valorarse a sí mismos ante una sociedad egoísta y poco comprensiva.
Manel Ávila ( Roda de Ter- Osona . Deportista de élite)
Manel Ávila tenía tan solo 19 años cuando, a raíz de un accidente de tráfico, se quedó en una silla de ruedas. No tan solo padecía una grave lesión en la medula, sino que la tenía totalmente partida por la mitad, hecho que no le permitiría volver a caminar nunca más. Después de pasar varios meses compadeciéndose a sí mismo y sin conseguir aceptar su situación, Manel se volcó en el deporte y encontró en él un camino para aprender a vivir de nuevo. No tan solo aprendió a vivir, sino que consiguió hacerlo con la máxima ilusión y esperanza. La silla de ruedas se convirtió en su compañera más fiel y el deporte su refugio más preciado. El hecho de volver a sudar haciendo deporte fue para Manel como volver a nacer. Ávila cambió su silla de ruedas por un trineo arrastrado por perros adaptado y decidió participar en la Pirena, la carrera de trineos tirados por perros más importante de Europa. Él se convirtió en el primer discapacitado en participar en este tipo de carreras y desde entonces se ha convertido en su máxima ilusión. Entrevistando a Manel Ávila ví en su sonrisa esperanza, agradecimiento y un gran espíritu de superación.
Roger Puigbò ( Sant Julià de Vilatorta- Osona. Velocista paralímpico)
Roger Puigbò, aficionado al ciclismo desde que era un niño, sufrió un grave accidente a los 13 años cuando estaba entrenando con su bicicleta. Se desvió de la carretera y se cayó por un puente. Una lesión en la medula también le dejó en una silla de ruedas. La bicicleta era su vida y no estaba dispuesto a abandonar por su discapacidad. Le costó bastante tiempo aceptarlo, pero Roger decidió adaptar su bicicleta y seguir disfrutando del deporte como había hecho siempre. Actualmente, el catalán es uno de los mejores velocistas paralímpicos de España. No hay día que no te lo encuentres por la carretera con su bicicleta adaptada entrenando con gran afán. Roger Puigbò es otro ejemplo de deportista discapacitado de élite que ha conseguido su gran reto.
Tomás del Villar (Chile. Esquiador de élite)
Tras perder la movilidad de sus piernas en un accidente de moto cuando tenía 20 años, Tomás decidió seguir luchando por su sueño y dedicarse al esquí. Quedó parapléjico y tuvo que asumir una silla de ruedas. Con un gran espíritu emprendedor, ha ido cumpliendo sus metas y hace unos meses representó a Chile en las Paralimpíadas de Torino 2006.
Como ya era deportista, su buen estado físico le ayudó mucho en su rehabilitación, que se basó en desarrollar su cuerpo y adaptarlo a manejar una silla de ruedas. La pasión por el deporte seguía intacta en Tomás y su gran capacidad le permitió retomar aquello que más le fascinaba: el esquí. Encargó una silla para esquiadores parapléjicos y empezó a entrenar. Él sabia que era difícil, pero se prometió a sí mismo que algún día llegaría a competir internacionalmente. Su esfuerzo comenzó a rendir frutos y poco a poco se hizo un hueco entre los mejores esquiadores discapacitados de Chile, consiguiendo al final su gran sueño: las Paralimpíadas.
Estos tres deportistas son un mero ejemplo de deportistas paralímpicos que han conseguido traspasar las barreras de su enfermedad y llegar a lo más alto del deporte de élite adaptado. Empezaron lamentándose por su situación, no aceptando su nuevo medio de transporte en la vida cotidiana, y han acabado encontrándose a sí mismos en un mundo en el que todo gira alrededor de las personas que no tienen ningún tipo de discapacidad. No es sencillo cambiar tu forma de vivir cuando estas acostumbrado a ciertas comodidades, pero todavía es más difícil pasar el resto de tu vida encerrado en la más profunda tristeza. Ellos lo han conseguido, como otras muchas personas discapacitadas, y han sido, son y serán siempre, un modelo a seguir para todo el mundo. Según Manel Ávila, lo importante es madurar y aprender a valorar las pequeñas cosas día a día, minuto a minuto, y empezar a vivirlas como si fueran lo más importante, sin lamentaciones ni tristeza. Según él, ahora ve los colores de forma distinta, el aroma del campo todavía es más intenso y los amaneceres más bonitos. Cuando se le pregunta al deportista catalán que es lo que más hecha de menos de su vida antes del accidente, él comenta que los que más anhela es no poder correr nunca más por los campos como lo hacía Mel Gibson en la película Braveheart. El matiz es totalmente comprensible, pero no se lamenta todos los días pensando que no podrá volver a correr, sino que lucha por sus ilusiones y dedica el mayor tiempo posible a entrenar para poder afrontar nuevos retos.
Actualmente, el deporte se ha convertido en un vínculo con la sociedad y seguramente es el camino más seguro para la integración social. No es mejor deportista aquél que puede ejercitar todo su cuerpo en el deporte que practica, sino aquél que lo hace por amor, para superarse a sí mismo todos los días, sea cual sea su situación. El afán deportivo es un valor, una forma de vivir que supone a la vez un gran esfuerzo y una gran compensación. Para todos ellos, el premio es todavía mejor que el esfuerzo.